Bote compartido
Apartar dinero, juntos.

Un regalo de despedida, planes en familia, actividades de los niños o el próximo viaje. Todos aportan al mismo objetivo.
El registro y la liquidación de gastos ya están disponibles. El bote y la tarjeta siguen en la hoja de ruta.
Apartar dinero, juntos.

Un regalo de despedida, planes en familia, actividades de los niños o el próximo viaje. Todos aportan al mismo objetivo.
Compartir el gasto al pagar.

La parte acordada de cada uno, cobrada al pagar la cena o el Airbnb. Nadie tendría que adelantar el total.
Saldar las cuentas de todo el grupo, de una sola vez.


Registra los gastos y acuerda las partes con el grupo. Una transacción USDC salda todas las cuentas.
Cada uno pone dinero primero. El grupo gasta de ahí.
Pagas con la tarjeta del grupo. El reparto ocurre en el mismo momento.
Una futura tarjeta podría usar tu saldo, el bote del grupo o un reparto acordado entre todos.
Para tus gastos personales, la tarjeta utilizaría tu saldo disponible.
PERSONALPara un presupuesto común, la tarjeta utilizaría el bote dentro de los límites acordados.
JUNTOSPara una compra compartida, la tarjeta cobraría la parte autorizada por cada miembro.
COMPARTIDOConcepto en preparación. La disponibilidad, los límites y las reglas de pago aún están por definir.
Menos cálculos. Más buenos momentos.